Vinyasa

En una traducción directa del sánscrito de la palabra vinyasa, “vi” significa ir, mover, echar hacia delante o comenzar desde, mientras que “nyasa” significa colocar, plantar o postración. Gracias a su investigación de los orígenes de esta forma de yoga, el gurú Sri Krishnamacharya, y quién entonces era su alumno, Sri K. Pattabhi Jois, actual gurú del Ashtanga Yoga, descubrieron dos factores importantes. Primero, que todas las asanas o posturas están unidas en una secuencia exacta, y segundo, que al entrar y salir de cada asana se produce un número preciso de transiciones sincronizadas entre la respiración y el movimiento.

En su libro Yoga Mala, Sri K. Pattabhi Jois detalla el modo en que cada asana comienza con Samasthiti, el alumno de pie, listo para sincronizar movimiento y respiración- y finaliza en idéntica postura, con un número exacto de transiciones sincronizadas, o vinyasas, en medio.

Estos principios son introducidos desde el comienzo con Surya Namaskar A, que incluye nueve movimientos sincronizados con la respiración.

Ujjayi

El principio básico de la llamada respiración victoriosa es que el aire entre y salga del organismo por la nariz, si bien el sonido no debe provenir de los orificios nasales; si así sucede es porque en realidad la persona está olfateando. Realizar movimientos al ritmo de la respiración supone que los músculos demanden un suministro de oxígeno constante, y para conseguirlo es necesario aumentar el flujo de aire, sin embargo, si olfateamos no haremos más que restringirlo. Por ese motivo, cada inspiración debe realizarse desde la parte posterior de la garganta, para que los músculos que rodean la glotis incrementen y dosifiquen el flujo de aire.

La fricción que realiza el aire a su paso por la glotis produce el sonido ujjayi, y éste roce es el que calienta el aire antes de que entre en los pulmones. El sonido ujjayi correcto es similar al que producen las olas del mar cuando bañan una playa pedregosa.  Se podría definir la técnica ujjayi como el estiramiento interno de la respiración.

Por lo general se produce un desequilibrio entre la duración de las inhalaciones y las exhalaciones, por lo cual el objetivo es conseguir la igualdad tanto de la intensidad como de la duración de cada inhalación y exhalación. El segundo estiramiento llega al sincronizar las transiciones entre la respiración y el movimiento, dado que la duración de las transiciones requiere a veces de una inhalación o una exhalación más prolongada.

Bandha

Bandha es una de las paradojas que encontramos en el ashtanga yoga. Bandha significa bloqueo o sello, pero el resultado de activar un bandha es dejar salir la energía oculta de la fuerza vital para luego mover y dirigir esta corriente pránica desde su origen interno a fin de que se incorpore a la red de 72.000 nadis (canales de energía) del cuerpo sutil. Aprender a controlar los bandhas cultiva e incrementa el prana, y a partir de la integración de ujjayi y bandha se consigue una alquimia interna. Y cuando esta alquimia funciona correctamente, la asana se revela desde el cuerpo interior, y el cuerpo exterior refleja aquello que se ha creado dentro.

Mula Bandha: Este bandha es la obturación base o cimiento. Se aplica en todo el ciclo respiratorio, pero especialmente al final de la exhalación completa al contraer levemente los músculos del esfínter anal, que desplazan toda la región genital, incluido el perineo, hacia adentro y hacia arriba. Esta acción elevadora de lo que se conoce como suelo pélvico es responsable del apoyo muscular interno de los órganos inferiores del aparato digestivo.

Mula bandha provee la energía necesaria para conseguir una base de apoyo firme, como los pies, las manos o las nalgas; también actúa como la cerradura de seguridad que protege el cuerpo y obtura internamente el prana para el uddityana bandha. Es difícil activar el mula bandha. Al principio se trata de una acción general que consiste en apretar los esfínteres anales externos e internos, pero a partir de entonces su aplicación se vuelve más sencilla y delicada, y se convierte en una sutil elevación del perineo.

Uddiyana Bandha: Se trata del más dinámico de los bandhas, y se podría traducir como vuelo ascendente. Debido a que el uddiyana bandha se relaciona directamente con el funcionamiento del diafragma, desempeña un papel crucial en el desarrollo de la respiración ujjayi. Durante la exhalación, el diafragma se relaja y desplaza hacia arriba, en dirección a los pulmones, para expulsar el aire, mientras los músculos intercostales internos empujan la caja torácica hacia abajo para completar la acción. El resultado es que la pared abdominal se retrae para sostener y proteger todos los órganos internos y la parte inferior de la espalda.

Este control abdominal aporta una plataforma, o base, para la siguiente respiración. Mientras el diafragma se flexiona hacia abajo, conduciendo la respiración ujjayi hacia los pulmones, los músculos intercostales externos elevan la caja torácica, expandiendo la región del tórax para permitir que los pulmones alcancen su máxima capacidad de absorción de aire. Esta es la acción física de uddiyana bandha, que, cuando se perfecciona, también es un sutil control que deriva en la inmovilidad de la zona inferior del abdomen.

 

Drishtis

Cada asana del sistema del Ashtanga Yoga contiene un punto de observación en el cual concentrarse. Existen nueve drishtis y cada uno tiene la finalidad de conducir la mirada hacia el interior. Son los siguientes:

Nasagrai (la punta de la nariz)

Angusta ma dyai (los pulgares)

Broomadhya (el tercer ojo)

Nabi chakra (el ombligo)

Urdhva (hacia el cielo)

Hastagrai (la mano)

Padhayoragrai (los dedos los pies)

Parsva (lejos, hacia la izquierda)

Parsva (lejos, hacia la derecha)

Al utilizar la disciplina impuesta por los dristis, la mente se centra y los alumnos aprenden a mirar hacia adentro.

Tristana

La verdadera esencia de Vinyasa se experimenta cuando se alcanza el estado de Tristana, que es la unión de los tres principales centros de atención del Ashtanga Yoga: la sincronización avanzada de la respiración y el movimiento, los bandhas y los dristis. Cuando esta unión florece, una poderosa ola de fluidez y elegancia emerge de la práctica, y la química resultante despliega las energías de los cinco elementos:

Tierra: mula bandha que produce base de apoyo, estabilidad y fuerza.

Agua: la fluidez de Vinyasa que produce sudor.

Aire: la respiración ujjayi y los bandhas que aportan agilidad.

Fuego: el fuego digestivo purificador de agni.

Éter: el sutil prana que todo lo invade

Tristana se alcanza con la repetición; solo así se consigue la familiaridad necesaria para realizar las transiciones y las posturas de forma sutil, natural u elegante.